Desde que comenzó la pandemia, los gobiernos lo han fiado todo a la vacuna, el Santo Grial que acabaría con el maldito bicho . Las farmacéuticas han creado sueros milagrosos en tiempo récord, los organismos de salud pública se han apresurado a aprobar su uso, y se ha puesto en marcha una campaña de marketing a nivel global sobre los beneficios de inocularse estas vacunas que aún no han sido probadas a gran escala. El resultado: la aparición de efectos adversos que, en algunos casos, son más graves que pasar el coronavirus . Esto es lo que está pasando con la vacuna de AstraZeneca . La detección de trombosis venosa cerebral en algunos pacientes tras vacunarse con el suero de AstraZeneca ha llevado a varios países a suspender total o parcialmente la vacunación con el suero desarrollado por la farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford: Francia, Alemania, Italia, Austria, Dinamarca, Bulgaria, Países Bajos, Noruega, Islandia, Irlanda, Suecia, Portugal, Eslovenia, Let...