La Ley Celaá, la octava que se acomete en España en democracia, tiene una característica que la diferencia del resto: no afecta en nada a lo realmente importante: a los planes de estudios y a la calidad de la enseñanza. Eso sí, la nueva ley contra la educación es abusivamente intervencionista en cuestiones que afectan directamente a derechos y libertades, en la que se plasma el rodillo ideológico social-comunista. El Gobierno ha acabado imponiendo la Ley Celaá por una ajustada mayoría parlamentaria (aprobada por un sólo voto de diferencia por encima de la mayoría absoluta), y pese a las críticas recibidas por parte de la oposición, las propias asociaciones de padres y madres, y colectivos de docentes. Y la verdad es que uno siente alipori cuando escucha a esta mujer decir que ha sido un gran día para la Educación y la democracia . Cualquier ley educativa que sea impuesta por un sólo voto de diferencia nace con cierto fracaso. Carece de consenso . En términos parlame...